89ª edición de los Oscars

El Dolby Theatre de Los Ángeles volvió a abrir anoche sus puertas para acoger la entrega de las estatuillas más importantes de la industria cinematográfica, el colofón a la temporada de premios. Los Oscars terminaron su ceremonia con una de las entregas más sorprendentes y disparatadas de la historia de las estatuillas. Y en la categoría de Mejor Película, nada menos. Así que, sin más dilación, ahí va un repaso de los momentos más destacados de la gala.

And the Oscar goes to… Who?

Para este momento del final de la gala que ya ha pasado a la historia de los Oscars sobran las palabras. Dentro vídeo.

Jimmy Kimmel, maestro de ceremonias

Bravo por el presentador de los Oscars de este 2017. Kimmel estuvo muy acertado en su monólogo de apertura, con pequeños chistes políticos -aunque la gala estuvo menos politizada de lo que se preveía al inicio- haciendo claras referencias a Trump y a sus cruces de palabras con Meryl Streep, además de bromear con la animadversión del nuevo presidente estadounidense hacia los medios de comunicación.

Los gags que intercalaron entre los premios también contribuyeron a la buena marcha de la ceremonia. Para el recuerdo de la gala de este año, quedan las bolsas de comida cayendo desde el techo del Dolby Theatre hacia el patio de butacas; Jimmy Kimmel cogiendo a Sunny Pawar, el pequeño protagonista de Lion, y alzándolo como si fuera el Rey León; el autobús de turistas en Hollywood que no esperaban terminar en medio de los Oscars; o su particular pique con el actor Matt Damon.

Una mención especial (y merecida) a cómo salió del barro de la entrega del Oscar a Mejor Película. “Sabía que la iba a cagar”, bromeó Kimmel. Bien por él.

Los seis de La La Land

La ciudad de las estrellas (La La Land) se presentaba como la gran favorita a llevarse premios. Contaba con catorce nominaciones a los Oscars de las que finalmente logró hacerse con seis, entre ellos, el de Mejor Dirección Artística, Mejor Fotografía, Mejor Banda Sonora Original a Justin Hurwitz y Mejor Canción por “City of stars”. Además, dos de los premios gordos de la noche: el de Mejor Director para Damien Chazelle y el de Mejor Actriz para Emma Stone. Durante unos instantes, hasta se habían coronado como Mejor Película antes de solventar el error final y cederle el trono a la ganadora Moonlight.

Manchester frente al mar, Fences y mucho más

Sí, hay vida más allá de La La Land y Moonlight. Otra de las películas más reconocidas de la temporada, Manchester frente al mar, se hizo con el Oscar a Mejor Guion Original por el texto de Kenneth Lonergan y con el de Mejor Actor para su protagonista Casey Affleck. Viola Davis, por su parte, representó a Fences en el palmarés de largometrajes premiados y logró el Oscar a Mejor Actriz de Reparto.

La estatuilla a Mejor Película Extranjera la recibió el largometraje iraní El viajante, escrito y dirigido por Asghar Farhadi, y estrechamente relacionado con la obra de teatro de Arthur Miller. Por su parte, el Oscar a Mejor Documental fue para O.J.: Made in America, de Ezra Edelman y Caroline Waterlow.

Animales animados

Dos trabajos (un corto y un largo) protagonizados por animales fueron los que se hicieron con las estatuillas en el plano animado. El Oscar a Mejor Corto de Animación fue para el pajarito Piper y el de Mejor Película de Animación se lo llevaron los simpáticos animales que habitan Zootrópolis.

No hay color bajo la luz de la luna

Si el año pasado los Oscars fueron acusados de ser “demasiado blancos” y de la falta de actores afroamericanos entre los nominados, esta vez ha sido todo lo contrario.

La primera estatuilla de la noche, la de Mejor Actor de Reparto, la recogía Mahershala Ali por su magnífico papel en el primer tercio de Moonlight. El largometraje dirigido y escrito por Barry Jenkins también se llevó el Oscar a Mejor Guion Adaptado de la historia de Tarell Alvin McCraney. Hasta el final de la noche esperaron mordiéndose las uñas para ver si recibían la estatuilla a la Mejor Película del año. Después de una sorpresa digna de guion de Hollywood, también lograron el premio gordo de la noche. Enhorabuena a Moonlight.

Y si algo nos han dejado (al menos, a una servidora) este año los Oscars son las ganas de disfrutar de más música en el cine, de ese cosquilleo en los pies que nos invita a bailar al dejar la sala cuando terminan los títulos de crédito. Así que si hay que bailar, bailemos. Y hagámoslo bajo la luz de la luna, claro.

Carolina Méndez

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