Un siglo de Gregory Peck

Caminaba por los fotogramas con ese andar que solo tenían los galanes clásicos de Hollywood. Con la talla que le daba su estatura -superaba el metro noventa-, los trajes le sentaban como un guante y el blanco y negro le quedaba que ni pintado. Hizo de abogado, de periodista, de capitán y de decenas de personajes más en las interpretaciones con las que cuenta su carrera cinematográfica. Mañana, 5 de abril, habría cumplido cien años.

Eldred Gregory Peck nació en La Jolla, un barrio de la ciudad de San Diego, en California (Estados Unidos). Cuando tenía unos cinco años de edad, sus padres se divorciaron. Tras la separación, Peck se fue a vivir con su abuela materna, con quien compartía las tardes viendo películas. Quizá fuera entonces cuando nació su interés por el Séptimo Arte.

Aunque comenzó a estudiar Medicina en la Universidad de Berkeley, en California, terminó por trasladarse a Nueva York para cursar Arte Dramático en la Neighborhood Playhouse School of Theather. Inició su carrera interpretativa en las tablas de Broadway con la obra de teatro The Morning Star.

Despojado de su primer nombre, Gregory Peck comenzó a ser conocido en el mundillo del teatro neoyorquino. Tanto fue así que su nombre llegó a oídos de Hollywood, donde en 1944 debutó con los largometrajes Días de gloria y Las llaves del reino. Tan solo un año después ya trabajaba a las órdenes de Alfred Hitchcock en Recuerda… (1945), junto a Ingrid Bergman.

No iba a ser la actriz sueca su única compañera de travesía cinematográfica. En 1953, el periodista Joe Bradley, interpretado por Peck, descubría las calles de la capital de Italia montado en una Vespa junto a la princesa Anna, una joven Audrey Hepburn, en Vacaciones en Roma.

Tres años después, interpretó al Capitán Ahab en la adaptación cinematográfica de la novela Moby Dick, dirigida por John Huston. En 1958, participó en el largometraje Horizontes de grandeza, donde compartió cartel con Jean Simmons, Carroll Baker y Charlton Heston, entre otros.

En 1962, aterrizó en las manos de Gregory Peck el papel de su vida. El abogado Atticus Finch de la película Matar a un ruiseñor, la adaptación a la gran pantalla de la novela de Harper Lee, le valió el honor de convertirse en el gran héroe del cine estadounidense. Además de conseguir el Oscar a Mejor Actor, claro.

Una de las anécdotas que rodean esta interpretación, recogida en el documental Una conversación con Gregory Peck (1999), cuenta que la novela le llegó a través de Alan J. Pakula y Robert Mulligan, quienes querían saber si Peck estaría interesado en interpretar al protagonista. Al parecer, el actor se leyó la obra de un tirón la misma noche en que se la entregaron y esperó a la mañana siguiente para decirles al productor y al director que estaba deseando comenzar el rodaje.

Gregory Peck se volcó en la interpretación de Atticus Finch: “Puse todo lo que tenía en ello -todos mis sentimientos y todo lo que había aprendido en cuarenta y seis años de vida sobre la vida familiar, los padres y los niños. Y todos mis sentimientos sobre la justicia racial, la desigualdad y las oportunidades”.

Hay más películas en su filmografía, muchas más. Pero quizá esta fuera la que marcó su carrera. En alguna ocasión, Peck confesó que el papel del abogado de Matar a un ruiseñor había sido su personaje favorito.

Pasó los últimos años de su vida dedicados al cine y al teatro. Hizo una gira por diversos escenarios, que le trasladaron a sus comienzos en Broadway, mientras animaba a los estudiantes de interpretación a que siguieran dedicándose a ese oficio. Falleció en 2003 en Los Ángeles con 87 años.

Aunque el centenario de su nacimiento solo sea una excusa para esta entrada, no está de más volver a repasar de vez en cuando su carrera cinematográfica. Así, podemos recuperar a este gran actor que interpretó a un abogado, a un periodista, a un capitán y a decenas de personajes más. Y es que en el blanco y negro de los fotogramas, Gregory Peck todavía camina con ese andar que solo tenían los galanes clásicos de Hollywood.

Carolina Méndez


One response to “Un siglo de Gregory Peck

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s