Las ciento cincuenta primaveras de Alicia

Hace siglo y medio, una pequeña niña caía por primera vez en una madriguera que la trasladaba a un mundo desconocido. En ese nuevo universo, un conejo con un reloj de bolsillo llegaba tarde a todos los lados, las pociones podían cambiar el tamaño de una persona, había un misterioso gato que sonreía y un sombrerero loco tomaba té para celebrar su no cumpleaños.

Alicia, que así se llamaba la niña, y todo lo que la rodeaba pusieron con el tiempo a su creador, Lewis Carroll, en un lugar privilegiado de la historia de la literatura infantil. Ese cuento cumple ahora ciento cincuenta años.

La obra y Lewis Carroll

El autor, cuyo nombre real era Charles Lutwidge Dodgson, fue matemático y fotógrafo, además de escritor. En junio de 1865, Alicia en el País de las Maravillas (Alice in Wonderland, en el original) se publicó por primera vez en Oxford, tal y como recoge esta noticia de la BBC, por la editorial Clarendon Press.

Las copias de la obra comenzaron a imprimirse. El autor solicitó alrededor de cincuenta para dedicárselas personalmente a sus amigos. Sin embargo, a Dodgson no terminó de convencerle esa edición; ni tampoco a su ilustrador, John Tenniel, quien se quejó por la calidad de la impresión. Por ello, el autor decidió parar esa primera tirada y volver a imprimir el libro al completo, esta vez en Londres.

De la primera edición, la de Oxford, aún quedan un par de docenas de copias, que, en su mayoría, están guardadas en bibliotecas de distintos países. La historia de Alicia se completó con una segunda parte, Alicia a través del espejo (Through the Looking Glass -And What Alice Found There-), que se publicó en 1871.

La historia como inspiración

Aunque el original sea irrepetible, lo cierto es que se han publicado ediciones de Alicia en el País de las Maravillas para todos los gustos, desde su versión en cómic, hasta libros con ilustraciones de diferentes artistas que acompañan al texto en su lectura.

Para celebrar el 150 aniversario de la obra, el dibujante austriaco Nicolas Mahler ha publicado un cómic que lleva por título Alicia en Sussex, en el que se mezcla la historia original de Alicia con el clásico Frankenstein en Sussex, del escritor vienés H.C. Artmann. El resultado de ello es una obra tan surrealista como genial, según algunos críticos que han disfrutado del cómic.

Incluso artistas mundialmente reconocidos han querido aportar a lo largo del tiempo su particular visión del mundo de Alicia. Sin ir más lejos, en 1969, la editorial Random House de Nueva York publicó una edición de Alicia en el País de las Maravillas con ilustraciones originales de Salvador Dalí. El libro contenía doce dibujos que acompañaban individualmente a cada uno de los capítulos en los que se divide la obra, además de la ilustración que le correspondía a la portada. Todas ellas se pueden disfrutar en esta página.

Alicia como inspiración

A lo largo de estos años, el mundo en el que cayó Alicia ha servido como fuente de inspiración para todo tipo de películas, objetos, modas y fiestas.

El cuarto día de julio se celebra cada año en Oxford el “día de Alicia”. En esta fecha, conmemoran el 4 de julio de 1862, en el que Dodgson llevó a Alice Liddell, la Alicia que inspiró a la protagonista de la historia, y a sus dos hermanas a dar un paseo en bote por el río Támesis. En ese trayecto, y para entretener a las pequeñas, el autor empezó a crear la historia que terminaría por ser un manuscrito con el nombre de Las aventuras subterráneas de Alicia, y que finalmente se convertiría en Alicia en el País de las Maravillas.

La historia de Dodgson también dio en su momento el salto al mundo del cine. Fue de la mano de Walt Disney y sus dibujos animados en 1951. Para llegar a una versión en carne y hueso, y un tanto disparatada, hubo que esperar hasta 2010, cuando Tim Burton estrenó su propia Alicia en el País de las Maravillas. El próximo año ese mundo cobrará vida de nuevo, producido de nuevo por Burton, en Alicia a través del espejo (2016), que ya tiene tráiler.

Y mientras esperamos al estreno de esa nueva adaptación cinematográfica, podíamos sacar el libro de la estantería, ese que ya acumula un poco de polvo (son ciento cincuenta años, no es para menos), y dejarnos caer por la madriguera. Si os encontráis con ellos, saludad al conejo blanco y al sombrerero loco de mi parte.

Carolina Méndez

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s